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jueves, agosto 17, 2017
Uno, dos, tres

¡Volvió Santa Fe! El que apasiona, el que enamora, el que satisface, el que enorgullece

lunes, julio 31, 2017 20:45

¡Volvió Santa Fe! ¡Hacía mucho tiempo no se embellecía tanto la gramilla de El Campín! El estadio se sentía acariciado por el paso firme y triunfador de los jugadores rojos. Su victoria sobre el Nacional, con la que Santa Fe inició su actual campaña, fue pobre y hasta deslucida porque el equipo estaba en formación. Después, su triunfo sobre Millonarios fue importante por lo que significó como reafirmación de superioridad, pero la tarde fue fría como la victoria. Y después cayeron Envigado y Huila en sus campos. Pero en ninguna de estas victorias estaba el Santa Fe que la afición añoraba.

¡Ayer apareció! ¡Grande! ¡Fuerte! ¡Seguro! ¡Guerrero! Solo un equipo así, inmenso, podía vencer al rival que lo supera 2 a 0. Grandes todos los jugadores: Tesillo, el más enjuiciado por los goles que permitió, terminó como héroe cuando anotó el gol de la victoria.

Este Santa Fe, de garra, de combate, de gigantesco amor por su afición y respeto por su camiseta, llegó como soldado del orden y la fuerza.

Fueron todos, sí, pero hubo dos hombres que con magia condujeron a los luchadores: Ómar Pérez y Gregorio Pérez. Ómar, incansable, infatigable; gran capitán que demuestra que el fútbol es por excelencia el arte de la inteligencia. Y Gregorio Pérez, el gran diseñador, el hombre serio y capaz que le huye a la aventura, que con la frialdad y el genio del general conduce a su ejército a la batalla por el balón y a la victoria sobre los arcos.

Como decía el inmortal Ulises, columnista y poeta del Santa Fe en El Espectador: «Son los mejores y así lo pregonamos quienes vemos en el fútbol uno de los más admirables espectáculos de multitudes». ¡Volvió Santa Fe! ¡Que no se vaya!

 

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