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viernes, junio 23, 2017
Uno, dos, tres

Santa Fe y la Ley de Murphy: todo lo malo es susceptible de empeorar

martes, mayo 30, 2017 20:01

Santa Fe obtuvo utilidades el año pasado por $ 2408 millones, según un informe de la Superintendencia de Sociedades. Y pasó de ser un equipo pudiente, el segundo más taquillero del país y con más abonados, después de Nacional, a convertirse en un cuadro remendado con contrataciones de garaje.

Vendimos a Yerry Mina, a Borja, a Mesa, a Quiñones, a Armando Vargas, perdimos a Morelo, y los reemplazamos con Stracqualursi, retirado por malo de un equipo de Ecuador; por «el Trencito» Valencia, que estaba de suplente en el Caldas; por Henao, que era suplente en Millonarios y que es uno de los back centrales más malos que ha tenido Santa Fe.

Los otros peores son Moya, López y Urrego, los tres, rechazados por la hinchada.

¿Y qué tal los creadores del medio campo? Balanta, que venía del América descendido, en donde no jugaba, y Johan Arango, que es un mar de indisciplina. Y adelante: Osorio Botello, retirado por malo de Millonarios hace cuatro años… ¡y ni hablar! Stracqualursi, ¡el horror de los horrores! Contratado dizque como goleador, y en seis meses hizo dos goles.

¡Pobre Gustavo Costas! ¡Nadie se explica cómo llegó a ser noveno con semejante nómina de remiendos! La eliminación de la Copa Libertadores y de la Liga ¡es la crónica de una muerte anunciada! Y atención con la Ley de Murphy: ¡todo puede ser susceptible de empeorar!

Hasta mañana, que descansen.

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