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miércoles, marzo 29, 2017
Uno, dos, tres

Hay cosas sagradas que no se pueden irrespetar

lunes, marzo 13, 2017 22:15

¿Cuál es el símbolo más respetado de una nación? ¡Su bandera! ¿Cuál es el valor más preciado de un equipo de fútbol? ¡Su uniforme!

Nadie puede imaginar al Boca con un color diferente a su azul y amarillo, ni al River sin banda cruzada roja. Y el Real Madrid es amado con su blanco y líneas negras en sus hombros; los paisas adoran el verde del Nacional o el rojiazul del Medellín, como los caleños, su rojo del América y su verde del Cali. Los costeños siguen la camiseta de líneas rojas y blancas, ¡y qué decir del fervor por el azul de Millonarios!

El uniforme del Santa Fe es sagrado, no puede ser sometido a los afanes mercantiles del mercadeo. El uniforme amarillo con el que enfrentó al Cali es un irrespeto con el equipo, y por supuesto, con la afición, que no se siente representada en un color diferente al rojo; se entiende un cambio de camiseta, y Santa Fe la tiene blanca con rayas rojas, cuando el equipo local tiene uniforme similar: el Cali es verde, nada que ver con el rojo. Vestir al equipo rojo de Bogotá de amarillo ¡es como vestir a los cardenales de azul!

Los directivos del Santa Fe deberían informar a su afición cuando el equipo no jugará con su histórico rojo y blanco, sino que se vestirá de amarillo ¡para no ir!

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