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lunes, septiembre 26, 2016
Uno, dos, tres

El escándalo de las libranzas tropieza con una funcionaria sordomuda

miércoles, septiembre 21, 2016 22:21

El escándalo que hay sobre las libranzas les está cayendo a tres superintendentes: a Francisco Reyes, de Sociedades; a la superintendente de Economía Solidaria, Mariana Gutiérrez, y al superfinanciero, Gerardo Hernández. A Reyes, porque las sociedades que originaban los pagarés-libranza que se vendieron a los inversionistas estaban bajo su control y vigilancia; por esa razón, Supersociedades intervino y ordenó su liquidación.

En el caso de la superintendente de Economía Solidaria, doña Mariana, porque los pagarés-libranza se originaron en cooperativas que están bajo su vigilancia. El cuestionamiento que se le hace precisamente es por qué ha demorado su intervención en esas cooperativas; como se sabe, algunas de estas han sido calificadas como de papel, es decir, solo constituidas exclusivamente para generar los pagarés-libranza que después se vendieron a los inversionistas.

En el caso del superfinanciero, Gerardo Hernández, él mismo respondió a quienes piden su intervención: «Legalmente, la Superfinanciera no tiene competencia para intervenir, por no tratarse de entidades vigiladas ni por ser valores negociados en el mercado público».

Ante el riesgo de que haya existido una posible captación ilegal de ahorro, el súper Hernández respondió: «Solo hasta la intervención que realizó la Supersociedades se pudo constatar, por esa entidad, la captación ilegal. La Superfinanciera trabaja coordinadamente con la Supersociedades en las investigaciones».

Hernández remató comentando que no se le puede pedir a la Superfinanciera que haga una intervención que ya realizó la Supersociedades.

El caso de la superintendente de Economía Solidaria, Mariana Gutiérrez, parece estar basado en aquel viejo éxito de Shakira: «Sorda, ciega, sordomuda, torpe, traste y testaruda».

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