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jueves, julio 20, 2017
Proceso de Paz con las Farc

En las selvas del Naya, las Farc realizaron su primer acto en la vida civil tras dejación de armas

martes, junio 27, 2017 17:19

Después de 16 años en las Farc, Manuela Marín dejó a su principal compañero de lucha, el fusil, para darle la bienvenida a la ilusión de hacer política.

“Se siente nostalgia, porque efectivamente ese compañero es el que nos ha garantizado nuestra vida (...) pero también se siente una inmensa satisfacción porque esta posibilidad de hacer política sin armas ha sido nuestro sueño y hoy estamos dando ese paso”, dijo Manuela Marín, integrante de las Farc.

Ella sueña volver a compartir con su familia y concluir sus proyectos personales.

“Mucho susto de volver a acoplarnos a la vida en familia, compartir todos esos momentos que dejamos de lado y dejó de ser nuestra prioridad, ahora vuelve a ser prioridad. Quiero terminar mi carrera universitaria”, añadió la excombatiente.

Manuela fue una de las 500 personas que estuvieron presentes en el polideportivo de la vereda La Elvira en Buenos Aires, Cauca, donde los guerrilleros, desarmados  hablaron de su futuro político.

"Esto es un acto de valentía despojarse uno del arma que en el caso mío, me acompañó durante 37 años por todo el territorio colombiano, pero creemos que vale la pena y seguramente de aquí en adelante vamos a construir un nuevo país". expresó Walter Mendoza, comandante del Bloque Occidental de las Farc.

El acto  de dejación de armas se realizó de manera privada ante la ONU en las selvas del Naya, donde tantas veces se registraron combates frente al Ejército y paramilitares. Posteriormente guerrilleros y guerrilleras del Bloque Occidental de las Farc aplaudieron la llegada de una nueva vida. Pero con incertidumbre ante un camino que para ellos es desconocido.

En el acto simbólico, el asesor de paz del Valle del Cauca, ofreció dos puestos en el Consejo de Paz departamental para integrantes de las Farc y además desde este sitio se pidió que se implemente un cese al fuego bilateral entre el Eln y el Gobierno.

"Un cese de hostilidades no solamante es la cesación del fuego, un pacto de hostilidades es que se respete la población, no más secuestros y que se generen por ejemplo, acciones que contrarresten la ofensiva paramilitar y neoparamilitar que hay en Colombia. pero clave es que se logre un cese de hostilidades entre el Eln y el Gobierno", señaló Fabio Cardozo, asesor de paz.

Al final, autoridades locales, comunidad y guerrilleros se abrazaron dándole paso a otra etapa sin fusiles. Tan sólo en esta zona del Naya, según líderes comunales, el conflicto armado dejó  más de 5 mil muertos.

Javier Ramírez

 

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