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sábado, octubre 1, 2016
Nacional

Operación contra la minería criminal ya deja importantes resultados en Chocó

lunes, septiembre 19, 2016 11:13
Policía Nacional neutraliza complejos ilegales de extracción de oro en los ríos Ichó, Quito y San Pablo en Chocó.

Autoridades destruyeron tres gigantescas edificaciones, conocidas como dragones y confiscaron retroexcavadoras y otra maquinaria utilizada para remover arena y contaminar los afluentes. Tres ciudadanos brasileros responsables del negocio criminal fueron capturados.

Cuatro meses de investigación llevó a que personal de la Dirección de Carabineros y Seguridad Rural, con aval de la Fiscalía General de la Nación, ocupara ocho complejos mineros ubicados en el área donde se unen los ríos Quito y San Pablo, y en las riveras del Ichó.
La Policía Nacional mantiene las operaciones de registro y control sobre los afluentes referenciados por las autoridades ambientales como los más contaminados por la explotación indiscriminada de recursos naturales.

Con estas capturas y demonizaciones pretenden frenar la actividad ilegal que devastó por completo la vegetación de las áreas intervenidas, y ha depositado cantidades de material tóxico a las aguas que abastecen a los pobladores de Quibdó, Bagadó y Cantón de San Pablo.

14 excavadoras fueron destruidas, al igual que tres gigantescas dragas o dragones como se les ha denominado por su capacidad y funcionamiento. Tres ciudadanos de Brasil que coordinaban las labores de extracción de oro entre los ríos Quito y San Pablo, fueron capturados y presentados ante la autoridad judicial por los delitos de explotación ilícita de yacimiento minero, daño ambiental y contaminación de fuentes hídricas.

Dos de los extranjeros ingresaron a Colombia en marzo de este año, y de inmediato se vincularon a la minería criminal en Chocó; mientras que el tercer de los brasileros llegó hace cuatro meses. Todos tenían permisos para permanecer en el país como turistas por un periodo de 90 días.

En el curso de la operación llamó la atención el hallazgo de los denominados ‘dragones’, gigantescas construcciones rústicas de dos niveles, que flotaban entre los ríos Quito y San Pablo, impulsados por motores de tractocamión.

Estas máquinas tienen un sistema de dragado que sustrae la arena de los afluentes, la traslada hasta unos filtros artesanales en los que son apartadas las partículas de oro con ayuda de mercurio y otros elementos químicos. El residuo, junto al material tóxico, es vertido sin control a las aguas.

Los dragones funcionaban 24 horas. En el segundo piso, están dotados de 15 alojamientos para igual número de personas, y cocina para garantizar la alimentación de los mineros ilegales.

Los técnicos en policía judicial de la Dirección de Carabineros y Seguridad Rural encontraron en los dragones trazas de mercurio y 27.7 gramos de oro que servirán de evidencias durante el proceso judicial. Además, cogieron muestras de agua de los ríos Quito, San Pablo e Ichó, que ya fueron entregadas a laboratorios certificados, con el ánimo de tener exactitud sobre el nivel de contaminación de las fuentes hídricas. Los resultados se conocerán en un mes.

La Policía tomó improntas de los motores que movían a los dragones, para establecer cómo llegaron hasta Chocó. Inicialmente los investigadores creen que son comprados a contrabandistas que los ingresan por la frontera con Venezuela y Ecuador, o que son desviados ilegalmente de las importaciones que realizan compañías automotrices.

REDACCIÓN INTERNET

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