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viernes, junio 23, 2017
Nacional

Johnny Cay había doblado su capacidad de carga y estaba afectando el ecosistema

jueves, junio 1, 2017 06:14
La autoridad levantó la restricción de entrada al parque ubicado en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

La Corporación para el Desarrollo Sostenible del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina (CORALINA) había establecido que el tope de ingreso al Parque Regional Johnny Cay era de 854 personas a la vez. No obstante, debido a que habían entrado hasta 2.200 personas por día, superando casi en un 257 % la capacidad, la autoridad determinó cerrar el cayo el pasado 29 de mayo.

Aunque un día después se llegó a un acuerdo con los prestadores de servicio, donde se especifica que se permitirá el ingreso de hasta 1.500 personas por día, con un tope de 800 en forma simultánea, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible le hizo un llamado de atención a las entidades que integran el Sistema Nacional Ambiental (SINA), recordándoles su responsabilidad frente al ordenamiento ambiental del territorio y el cuidado y conservación de los ecosistemas.

“Casos como el de Playa Blanca y Johnny Cay no se pueden volver comunes en nuestro país. Desde el Ministerio hemos pedido a las entidades que hacen parte del SINA que ejerzan los controles necesarios en sus jurisdicciones para garantizar la estabilidad de los ecosistemas, sin embargo también se están estudiando medidas que les permitan a los colombianos disfrutar de nuestras bellezas naturales sin ponerlas en riesgo” , dijo el ministro de Ambiente Luis Gilberto Murillo.

De acuerdo al Director de la Corporación Coralina, Durcey Stephens, “el turismo en masa, como el que aún se desarrolla en San Andrés, en el cual prima el volumen de turistas, y que no depende de las percepciones del consumidor, es lo que conlleva a ecosistemas tan frágiles a verse amenazadas en un mercado global cada vez más competitivo”.

Según informó la Corporación, los prestadores de servicios turísticos, transportadores (lancheros) y operadores turísticos se comprometieron a cumplir estrictamente las disposiciones medioambientales tendientes a la conservación, preservación y protección del ecosistema; así como de mantener un proceso de negociación y/o acuerdos permanentes con los prestadores de servicios del Parque.

Actualmente la Corporación está estudiando mecanismos para que el Parque Regional Natural Johnny Cay funcione como un área protegida y para que los grupos de interés, en particular los prestadores de servicios turísticos, participen activamente y brinden apoyo a la implementación de las medidas.

Para que esta medida tenga éxito, se requiere del concurso y comportamiento responsable tanto de los visitantes, como de los operadores turísticos y de los lancheros de manera que no se impacte negativamente el cayo.

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