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jueves, julio 27, 2017
Nacional

Así fueron las visitas de Pablo VI y Juan Pablo II a territorio colombiano

viernes, marzo 10, 2017 11:42

Fue el jueves 22 de agosto de 1968. Ese día, el papa Pablo VI aterrizó en un Boeing 707 de Avianca, en el Aropuerto El Dorado de Bogotá. Era el primer Pontífice que visitaba Latinoamérica y su primer destino fue Colombia.

El entonces máximo jerarca católico fue recibido por una comisión encabezada por el jefe de Estado, Carlos Lleras Restrepo.

Tras besar el suelo colombiano, el papa italiano de 71 años, aseguró: “Un gozo íntimo y una trepidante conmoción invaden nuestro ánimo al llegar a esta nobilísima tierra, donde un día arcano comenzó a añadirse la altura de la Cruz sobre las cimas andinas y, en los viejos caminos de los chibchas, empezó a dibujarse la silueta de Cristo”.

Una impresionante multitud de colombianos se hacía presente para acompañar al Pontífice en su camino hasta la Catedral de Bogotá.

Ese día, desde el templete eucarístico ubicado en la Plaza de Bolívar, construido para la ocasión, Pablo VI presidió una ceremonia de ordenaciones sacerdotales.

El viernes 23, se reunió con el presidente Lleras, seguidamente mantuvo un encuentro en el municipio de Mosquera, donde realizó una eucaristía y por último, se reunió con diplomáticos que habían llegado a Bogotá para participar de la versión 39 del Congreso Eucarístico.

Al día siguiente, el Pontífice visitó el barrio Venecia donde celebró una concurrida eucaristía y posteriormente inauguró la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en la catedral primada.

En medio de la euforia de miles de ciudadanos, el obispo de Roma se desplazó por la Carrera 7a hasta la calle 78 con carrera 11 para bendecir la sede de la Conferencia Episcopal Latinoamericana.

Esa tarde se despidió de suelo colombiano asegurando: "¡No te decimos adiós, Colombia, porque te llevamos más que nunca en el corazón!".

18 años después, uno de los papas más carismáticos de la historia llegó al país.

El 2 de julio de 1986, Juan Pablo II aterrizó en un Boeing 747 de Alitalia en el que era su viaje número 30 fuera de Italia y fue recibido por el presidente Belisario Betancur mientras que la multitud coreaba "Juan Pablo segundo, te quiere todo el mundo".

El Pontífice besó el suelo e inició su estadía de siete días en Colombia, marcada por el calor de decenas de miles de ciudadanos que salieron a acompañarlo en su camino por Bogotá, y otras nueve ciudades.

Precisamente uno de los episodios más emotivos de la visita se vivió en Armero, población que había quedado sepultada tras la avalancha producida por la explosión del volcán Nevado del Ruiz, en noviembre de 1985.

En este lugar, el Pontífice, notoriamente conmovido, dirigió un mensaje a las familias de los más de 25.000 fallecidos y se arrodilló para orar frente a una cruz construida en honor a las víctimas. 

En esa misma visita, Juan Pablo II llegó hasta la ciudad de Popayán, que en marzo de 1983 quedó casi destruida a causa de un terremoto de 5,5 grados en la escala de Richter.

Ahora, 31 años después, el pueblo colombiano espera al papa argentino, quien estará por cuatro días en el país y visitará las ciudades de Bogotá, Villavicencio, Medellín y Cartagena. 

VALENTINA TORRES SÁNCHEZ

 

 

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