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miércoles, septiembre 28, 2016
Justicia

Egipto endurece las penas contra la ablación para evitar más muertes

martes, septiembre 13, 2016 07:25

Mayar Mohamed Musa tenía 17 años cuando falleció tras ser sometida a una ablación genital en un hospital privado de Egipto. La ola de rechazo que suscitó su muerte alentó al Parlamento a reformar la ley que criminaliza esta práctica endémica, que afecta al 87 por ciento de las mujeres egipcias entre 15 y 49 años, según datos gubernamentales.

La abogada Suad Abu Dayeh, de la ONG internacional Equality Now, expresa a Efe su deseo de que se haga justicia a Mayar con la aplicación de la nueva legislación, que estipula en un caso así una condena para el médico de hasta 15 años de cárcel.

"Un castigo más duro es un buen instrumento para tratar de reducir esta práctica", asegura la letrada de derechos humanos, que trabajó en otro caso de ablación, el de la menor de 13 años Soheir al Bata, que murió en junio de 2013 cuando estaba siendo mutilada, supuestamente por una reacción alérgica a la anestesia.

Las enmiendas al código penal aprobadas por el Parlamento el pasado 31 de agosto endurecen las penas establecidas en 2008, cuando por primera vez se prohibió en Egipto la mutilación genital femenina.

Según la encuesta Demográfica y de Salud, realizada por el Ministerio de Salud en 2015, desde su criminalización en 2008, el porcentaje de mujeres mutiladas se redujo en 4 puntos y en 11 puntos en el grupo de edad de las menores de entre 15 y 17 años.

Dayeh considera que las enmiendas a la ley indican que hay "voluntad política" para evitar nuevas tragedias, pero sostiene que, además, las autoridades egipcias "deben garantizar que se aplica y que cada persona involucrada sea castigada".

La muerte hace tres años de Al Bata llevó por primera vez al banquillo de los acusados a un médico por practicar la ablación, así como al padre de la adolescente, en un juicio sin precedentes en Egipto.

Sin embargo, el doctor Raslan Fadl finalmente evitó los dos años de prisión por homicidio involuntario gracias a un acuerdo legal con la familia de la víctima, y la condena a tres años del padre fue suspendida.

Con los cambios legislativos actuales, la persona que acompañe a las niñas será castigada con penas de entre 1 y 3 años de prisión, mientras que los que efectúen la mutilación genital serán condenados a entre 5 y 7 años, pena que podrá alcanzar los 15 años en el caso de que la chica sufra una secuela permanente o la muerte.

A pesar de ello, todavía existe una cláusula en la ley que permite al juez anular los cargos contra el acusado si considera que este actuó por un "peligro grave" contra él mismo o terceras personas, tal y como explica a Efe la investigadora de derechos de la mujer en Oriente Medio de Human Rights Watch (HRW), Rothna Begum.

"Este es el principal problema que plantea la nueva ley: cómo los jueces pueden usar esa cláusula", destaca Begum, que cree que quienes la redactaron incluyeron esa excepción expresamente.

Aún así, la investigadora señala que en el futuro no deberían repetirse tragedias como la de Mayar o Soheir, porque practicar la ablación es considerado ahora un delito -antes era una falta- y las penas ya no pueden ser anuladas aunque el acusado llegue a un acuerdo y compense económicamente a la víctima.

Tanto Equality Now como HRW hacen hincapié en la necesidad de que las autoridades egipcias presionen más a los doctores que realizan la ablación y a los centros donde se lleva a cabo, ya que el 82 por ciento de las operaciones las realiza personal médico cualificado.

El portavoz del Colegio de Médicos egipcios, Hani Mehani, asegura a Efe que cualquier galeno que lleve a cabo la mutilación genital es expulsado del colegio, por lo que no puede ejercer legalmente su profesión, y si ha sido condenado por un tribunal, se le veta de forma definitiva.

Pero muchos de los casos no llegan a oídos del organismo, lamenta Mehani, el cual destaca que muchas operaciones se registran en zonas rurales del sur de Egipto, con el consentimiento de las familias, por lo que no hay quejas ni denuncias.

La encuesta ministerial de 2015 prevé que más de la mitad de las niñas de entre 1 y 14 años que aún no han sido mutiladas sufran la ablación en un futuro, ya que desde 2008 no ha cambiado sustancialmente el apoyo de los hombres (59%) y de las mujeres (54%) a la continuidad de esta práctica.

EFE

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