Siguenos en:
sábado, agosto 19, 2017
Internacional

Carro bomba en Kabul: 31 muertos y 41 heridos

lunes, julio 24, 2017 06:35
Un sangriento hecho fue perpetrado por un terrorista suicida.

Un atentado terrorista contra funcionarios del gobierno de Afganistán deja al menos 31 civiles muertos y 41 heridos, incluyendo varias mujeres y niños. Un suicida fue el encargado de detonar el artefacto poco antes de las 7:00 a.m. (hora local) en un barrio residencial al oeste de Kabul.

La mitad de los fallecidos, de los que al menos tres son mujeres, quedaron completamente calcinados y, según confesó Baz Muhammad Shirzad, coordinador de Víctimas del Ministerio de Salud Pública, su identificación está resultando difícil para las autoridades.

"De esos cadáveres gravemente quemados algunos han sido ya identificados pero todavía estamos trabajando para identificar siete cuerpos, ni siquiera sabemos si son adultos o niños", destacó Shirzad.

El objetivo del ataque era un autobús que transportaba a funcionarios del Ministerio de Minas y Petróleo afgano.

Basir Mujahid, portavoz de la Policía de Kabul, señaló que "entre los muertos y heridos hay funcionarios del Ministerio de Minas y civiles, entre ellos tenderos y aquellos que se dirigían a sus puestos de trabajo".

"Entre las víctimas no hay fuerzas de seguridad", añadió. 19 de los heridos continúan hospitalizados, el resto fueron dados de alta.

El presidente afgano, Ashraf Gani, resaltó que "atacar a civiles muestra las debilidades de los grupos terroristas".

Entre tanto, los talibanes reivindicaron la autoría del atentado asegurando que su blanco eran dos microbuses con "interrogadores" de los servicios de inteligencia afganos.

"Esos dos microbuses llevaban dos meses bajo vigilancia y fueron atacados hoy después de que hubieran recogido a todos los pasajeros", indicó el portavoz del grupo insurgente Zabihullah Mujahid, que agregó que los vehículos se dirigían a la sede de los servicios de inteligencia en la capital afgana.

Según el portavoz, en el ataque murieron 37 de los funcionarios, que mostraban un "comportamiento cruel" durante los interrogatorios de los prisioneros, en su mayoría talibanes, y se trató de una venganza por las torturas.

Sin embargo, la agencia de inteligencia Directorio Nacional de Seguridad (NDS) rechazó la versión de los talibanes, al afirmar que ese departamento "no utiliza autobuses para transportar a sus empleados".

Este es el atentado más grave en Kabul desde el del pasado 31 de mayo, cuando un camión cargado de explosivos detonó creando el ataque más sangriento desde el inicio de la invasión estadounidense en Afganistán en 2001.

Aunque ningún grupo reivindicó ese ataque, la NDS responsabilizó entonces a la red Haqqani, ligada a los talibanes, al afirmar que contó con "dirección y cooperación directa de la Agencia de Espionaje de Pakistán ISI", lo que negó Islamabad.

Afganistán vive un recrudecimiento de la guerra, que ha golpeado especialmente a los civiles. De hecho, la misión de la ONU en el país anunció la semana pasada que el conflicto marcó un nuevo récord de muertes de civiles, con 1.662 fallecidos en los primeros seis meses del año, un 2% más que en 2016, incluido un aumento de decesos de niños y de mujeres del 9% y 23%, respectivamente.

Desde que empezó a contabilizar las víctimas civiles del conflicto afgano en enero de 2009, la ONU ha informado de la muerte de 26.500 civiles y de 49.000 heridos.

 

REDACCIÓN INTERNET

publicidad