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viernes, diciembre 9, 2016
Internacional

Brote de cólera amenaza a Haití tras paso de huracán Matthew

lunes, octubre 10, 2016 17:55
Medio centenar de personas recibían hoy atención contra el cólera en el hospital de Saint Antonie de Jeremie, en el suroeste de Haití, y otras 20 se encontraban en observación para confirmar si padecen la enfermedad, secuela del ensañamiento del huracán Matthew con esta ciudad.

Entre los pacientes, ubicados en una instalación improvisada a cierta distancia del resto del centro sanitario, hay mayoría de niños y ancianos, y tanto visitantes como pacientes, al menos los que se tienen en pie, entran y salen sin ningún tipo de control del precario pabellón.

En los accesos, eso sí, es posible limpiarse la suela del calzado con lejía en unas pequeñas piletas de cemento dispuestas a tal efecto, y junto a la puerta hay un dispensador de agua con ese mismo desinfectante para lavarse las manos.

Esas son todas las medidas de higiene que se observan, y no hay nadie que indique qué protocolo seguir.

Dentro, todos los enfermos están juntos, no hay separación entre los recién llegados y los que van a recibir el alta, y los pacientes en estado más grave incluso comparten camilla con algún miembro de su familia. Hay varias madres que yacen en las poltronas con sus hijos.

Incluso, un pequeño de unos tres años, estaba sentado, desnudo, con su bolsa de suero en un tronco en el exterior del recinto mientras su madre tendía ropa sin prestarle excesiva atención.

A las personas que están en observación las mantienen fuera del habitáculo donde están las camillas, junto a un gigantesco árbol arrancado de cuajo del suelo, que da testimonio de lo brutal que fue el paso de Matthew por aquí, aunque toda la ciudad en sí misma es testimonio de ello.

A pesar de lo dramático de la situación, es posible contemplar escenas entrañables en este barracón sanitario.

Una anciana le cede a otra parte de su suero de manera que la escena parece un brindis por su salud.

Un joven que sale de las instalaciones y que se identifica como Wilguens afirma que vino a acompañar a un vecino que ha enfermado de cólera, y que quedó aquí ingresado ayer.

Su evolución es buena, explicó a Efe con toda calma, sin dar muestra alguna de estar preocupado por estar expuesto al contagio, probablemente por ignorancia.

En el centro de atención, donde se trata a todos los enfermos de cólera de Jeremie, no hay forma de encontrar a un responsable que aporte cifras oficiales sobre la incidencia de la enfermedad, o que establezca unas medidas más estrictas sobre la entrada y salida del recinto por parte de los pacientes y sus acompañantes.

Solo un voluntario que se ha incorporado hoy a prestar ayuda, Samuel, aporta algo de información. Es él quien comenta a Efe que hoy se está atendiendo a 56 personas y que hay una veintena cuya evolución determinará si padecen o no cólera. Mientras esperan, se les insta a beber agua para mantenerse hidratados.

Pero ni él, ni ninguna otra persona habla de muertos por esta enfermedad, ya sea por desconocimiento o por la falta de coordinación de las autoridades, en el centro de atención al cólera afirman que nadie ha fallecido ahí por la enfermedad.

Las condiciones en las que Matthew ha dejado buena parte de las ciudades del departamento suroeste, y la imposibilidad de acceso por carretera durante días, con el consecuente retraso en la llegada de ayuda humanitaria, han creado las condiciones perfectas para que se produjera un brote de la enfermedad, epidemia que afectó el país tras el terremoto de 2010.

Desde octubre de 2010, Haití ha reportado más de 790.000 casos de cólera con más de 9.300 muertes, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que aseguró que en su punto máximo, en 2011, los casos de cólera fueron llegando a un promedio de 6.766 semanales.

Pese a que aún se reportan casos de cólera y muertes en los 10 departamentos de Haití, el número se redujo de más de 300.000 en 2011 a unos 36.000 en 2015, según las cifras de la OPS.

En 2016, el promedio ha sido de 771 nuevos casos de cólera semanales, con 28.559 casos de esta mortal enfermedad hasta mediados de septiembre, antes de que llegara el huracán Matthew.

Las últimas cifras provisionales divulgadas hoy por Protección Civil revelan que Matthew dejó 372 muertos, 4 desaparecidos, 246 heridos y 175.000 personas desplazadas en 224 refugios.

Sin embargo, fuentes de organismos de socorro y autoridades locales aseguraban el viernes que las víctimas mortales sobrepasan los 800.

EFE

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