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miércoles, diciembre 7, 2016
Deportes

Murray finaliza el año como número 1 y rompe hegemonía de Federer, Nadal y Djokovic

lunes, noviembre 21, 2016 11:34
El último tenista que cerró el año como mejor raqueta del ranking ATP antes de la hegemonía de de Federer, Nadal y Djokovic fue el estadounidense Andy Roddick, en el año 2003.

Con la victoria de este domingo 6-3 y 6-4 sobre el serbio Novak Djokovic, en la final del Torneo de Maestros que se llevó a cabo en la ciudad de Londres, el tenista británico Andy Murray se ratificó como número 1 del mundo, pero además logró finalizar la temporada en lo más alto del escalafón mundial de la ATP y rompió con la hegemonía de 13 años que mantuvieron el suizo Roger Federer, el español Rafael Nadal y el mismo Djokovic, quienes se intercalaron la cima del ránking al finalizar el año desde el año 2003.

Durante el 2008, aún joven, el escocés ingresó y se consolidó entre los cuatro primeros de la ATP, pero siempre a la sombra de Federer, Nadal e incluso del mismo Djokovic, que ya había conquistado un grand slam.

Siempre fue visto y catalogado por los analistas y expertos del deporte como un jugador con muchísima calidad técnica, pero no tan fuerte de cabeza y sin la jerarquía para dar el salto en los torneos importantes, como alguno de los cuatro grand slams o el mismo Torneo de Maestros.

Sin embargo, la primera gran demostración de que quería empezar a conversar  de cerca con el suizo, el español y el serbio fue en el año 2012, cuando se consagró en la capital del mundo al conquistar el US Open, justamente ante Djokovic en un inolvidable partido a cinco sets. Ahí, justo ahí, Murray empezó a ser visto de manera diferente por el circuito y por sus rivales.

En 2013, el escocés, dirigido en aquel entonces por la leyenda checa Ivan Lendl, entrenador que definitivamente cambió su carrera, logró ser profeta en su tierra y se consagró en la catedral del tenis, en Wimbledon, el grand slam más tradicional del circuito. Casualmente lo logró nuevamente ante Djokovic y ya siendo considerado claramente como uno de los mejores tenistas del mundo.

Pero como en la vida de todo tenista, en algún momento aparecen las lesiones, y en el caso de Andy fue la espalda, y algunos cambios de entrenadores, lo que le impidieron durante dos temporadas pelear mano a mano con su teres máximos rivales por los títulos más importantes del circuito y, por su puesto, por el número 1 del escalafón.

Pero claramente este 2016 fue el año que marcó su carrera, ya a los 29 años de edad. Nuevamente de la mano de su mejor entrenador, Lendl, repitió la conquista de Wimbledon, esta vez ante el canadiense Milos Raonic; defendió la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 (cuatro años atrás se había consagrado en Londres) en un partidazo frente al argentino Juan Martín Del Potro; y logró el tan anhelado número 1 del ranking, tras obtener el Masters 1000 de París, arrebatándoselo a Novak Djokovic, que un punto parecía indestronable.

Pero tan buen año tenía que cerrar con una ceremonia de graduación, y qué mejor que hacerlo en casa, en el Reino Unido, en el torneo que reúne a los mejores ocho tenistas de la temporada, y vencer en la final al único jugador que podía truncarle el sueño de cerrar el año como el número 1.

Salud, Campeón; salud, Andy Murray.

JUAN PABLO GUTIÉRREZ DE PIÑERES

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