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lunes, marzo 27, 2017
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Murray arrolla en Shanghái y tiene el número uno más cerca que nunca

lunes, octubre 17, 2016 09:06
El título del británico Andy Murray en Shanghái, sexto del año para el de Dunblane, confirma que es el tenista más en forma del circuito ATP en esta última parte de la temporada, y con ello el número uno mundial, Novak Djokovic, muy decepcionante en China, ve peligrar su reinado.

Murray fue durante años, por así decirlo, el más pequeño de los "Cuatro Grandes" (cuarteto que ha dominado el tenis mundial en los últimos 10 años, formado por él, Djokovic, Rafael Nadal y Roger Federer), pero ahora todo ha cambiado, como mostró su imperial paso por China, donde no ha cedido un set, ni en Pekín ni en Shanghái.

Con Federer atravesando una larga lesión que desde mitad de año le tiene en el dique seco y un Nadal y un Djokovic dubitativos, a los que en Shanghái ganaron tenistas que están fuera del 'top 10', es el mejor momento para que Murray intente alcanzar el número uno, algo que, según sus cálculos, podría ser plausible en marzo.

"Hay que mantener este nivel en los próximos siete u ocho torneos, antes de la temporada de tierra, si quiero llegar", señaló Murray tras vencer en Shanghái y ponerse con ello a 915 puntos de Djokovic, 640 menos que una semana antes.

Murray no ha tenido que medirse en Shanghái con ninguno de los ocho cabezas de serie del torneo, caídos muchos a las primeras de cambio, como Nadal, el croata Marin Cilic o el checo Tomas Berdych, eliminados en su debut.

Otros, como el suizo Stan Wawrinka (tercer favorito), el canadiense Milos Raonic (quinto) o el francés Gael Monfils (sexto), perdieron su segundo partido, en octavos, evidenciando que el final de temporada es complicado para todos.

Ello dejó a Murray un cuadro relativamente sencillo, aunque en su camino al trofeo se encontró a jugadores de calidad, como el belga David Goffin en cuartos, o el español Roberto Bautista, agradable sorpresa del torneo, en la final.

En cuanto a Djokovic, estuvo extraño en Shanghái. Lleva semanas asegurando que ya no tiene las ganas de ganar de antaño, y aunque intenta tranquilizar a sus aficionados diciendo que lo que quiere es jugar más alegre y relajado, en la cancha se traduce en un bajón de calidad.

Ya lo evidenció en los cuartos, cuando estuvo a punto de perder con el 110 del mundo, el alemán Mischa Zverev, y lo confirmó en las semifinales con el español Roberto Bautista, que le batió con claridad.

Y Djokovic, un tenista que puede tener mal genio, tampoco pudo excusarse en que ahora intenta disfrutar del deporte y no obcecarse en la pista, porque en la derrota con Bautista volvió a ser el iracundo de siempre, rompiendo no sólo su raqueta, sino hasta su camiseta en dos arranques de rabia.

La peor imagen en Shanghái, no obstante, la dio el australiano Nick Kyrgios, dejándose ganar y protagonizando puntos bochornosos en segunda ronda ante Zverev, lo que le valió una multa de 16.500 dólares por parte de la ATP.

Nadal defraudó en Shanghái, cayendo en su primer partido ante el serbio Viktor Troicki, y se confesó "asustado" por su muñeca, cuya lesión este año ya le forzó a retirarse en Roland Garros y a no jugar Wimbledon.

Lanzó incluso la posibilidad de dar por terminada la temporada, pese a que aún queden grandes compromisos como Basilea, París o el Masters de Londres, si se clasifica. Y tiene que decidir próximamente su futuro inmediato.

EFE

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