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domingo, diciembre 11, 2016
Ciencia y tecnología

El Orbitador de Gases Traza se separa del módulo de descenso Schiaparelli

domingo, octubre 16, 2016 16:57

El Orbitador de Gases Traza se separó este domingo del módulo de descenso Schiaparelli, tres días antes de llegar a la atmósfera de Marte, a una distancia de 900.000 kilómetros del Planeta Rojo y tras haber viajado juntos desde marzo en la misión ExoMars.

La Agencia Espacial Europea (ESA) informó desde su centro de control de operaciones en Darmstadt, Alemania, de que la separación se produjo hoy a las 14.42 horas GMT.

El director de vuelo de la ESA Michel Denis confirmó posteriormente que la separación se produjo bien.

La señal del orbitador tardo en llegar a la Tierra 9 minutos y 36 segundos.

Este proyecto de la ESA y de la agencia espacial rusa Roscosmos tiene como objetivo buscar vida en la superficie de Marte, de tipo bacteriano.

El proyecto tiene dos misiones: la primera fue el lanzamiento de ExoMars el 14 de marzo y la segunda será el aterrizaje de un rover en 2021.

ExoMars lleva a bordo el satélite científico Orbitador de Gases Traza, o TGO, y el módulo de entrada, descenso y aterrizaje Schiaparelli.

Schiaparelli se dirige ahora a Marte en un modo de hibernación para reducir su consumo de electricidad y será activado pocas horas antes de entrar en la atmósfera, a una altitud de 122,5 kilómetros y una velocidad de unos 21.000 kilómetros por hora.

El 19 de octubre ExoMars entrará en la órbita del Planeta Rojo y la ESA retransmitirá las maniobras desde Darmstadt.

Schiaparelli bajará en seis minutos a la superficie de Marte para demostrar tecnologías de descenso y aterrizaje, especialmente la capacidad para controlar su orientación y velocidad en el contacto con la superficie, lo que servirá para misiones futuras.

Probará durante la entrada un escudo térmico, que es más grueso por si la entrada se produce en medio de una tormenta de arena, un paracaídas supersónico de 12 metros de diámetro y sistemas de guiado, navegación y control, así como una estructura deformable para la toma de tierra, según la ESA.

Una vez en la superficie de Marte, Schiaparelli podrá funcionar entre dos y ocho soles, nombre como se conoce a los días marcianos (un día marciano es de 24 horas y 37 minutos), dependiendo de la duración de las baterías.

El coste de las dos misiones es de unos 1.300 millones de euros, a los que España contribuye en un 6,7 %, pero la ESA necesita más fondos, que se solicitarán en la próxima conferencia ministerial, que se celebra en diciembre de este año en Suiza, según el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial.

Varias empresas españolas participan en la misión: Elecnor Deimos, GMV, Sener, CASA, CRISA, RYMSA y TAS-E.

Además, el Instituto de Astrofísica de Andalucía participa en un instrumento del orbitador clave para estudiar el gas metano, un espectrógrafo de alta resolución con una capacidad hasta cien veces mayor que los dispositivos empleados hasta ahora para medir compuestos minoritarios.

Esta cooperación científica y tecnológica europea y rusa tiene una relevancia política significativa en un momento en que se han recrudecido las tensiones entre Europa y Rusia por la crisis de Ucrania y Siria.

EFE

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