viernes, 30 de julio de 2010
¿Alguna vez ha escuchado hablar del pompoarismo? Se trata de una técnica sexual proveniente del Lejano Oriente que comenzó a popularizarse en Occidente a finales del siglo XX. ¿En qué consiste?
Se entiende que pompoar es la contracción voluntaria de los músculos circunvaginales, con el fin de inducir sensaciones eróticas en el pene durante el acto sexual. Tal práctica prolonga e intensifica el placer sexual de ambos.
Pompoar es una palabra originaria del sur de la India, que se refiere al control de la mujer sobre su musculatura vaginal. Los ejercicios para fortalecer estos músculos, para aumentar el placer mutuo durante las relaciones sexuales, se practican desde hace cerca de tres mil años. Nacieron en la India y fueron perfeccionados en Japón y Tailandia.
Esta práctica requiere entrenamiento frecuente, en el cual la mujer contrae, retiene y relaja los músculos de la entrada de la vagina.
Actualmente los denominados ejercicios de Kegel, desarrollados y descritos por el médico alemán Arnold Kegel, quien en la década de 1980 los recomendaba a mujeres con incontinencia urinaria, quienes reportaron posteriormente mejoría en sus relaciones sexuales.
En terapias sexuales se recomiendan para las mujeres que por miedo contraen esta musculatura, lo que hace difícil y dolorosa la penetración. Una pompoarista puede mejorar sus posibilidades orgásmicas y llevar a su pareja a tener más sensaciones placenteras.
Para desarrollar esta técnica es necesario acudir a expertos en sexualidad, quienes además de diagnosticar problemas particulares, combinan el pompoarismo con una completa terapia sexual.
Consultores:
Martha Lucía Palacio, psicóloga y sexóloga.
Rosa Guevara, psicóloga y sexóloga.
José Manuel González, psicólogo y sexólogo.
autor: Silvia Parra
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