lunes, 19 de julio de 2010
A propósito del Concejo de Bogotá, está dividido desde hace mucho rato entre los llamados "gomelos" y los llamados "cacaos".
Gomelos son los «muchachos» del Concejo, entre ellos, Julio César Acosta, Rafael Escrucería, Javier Palacios, Felipe Ríos. Ninguno con más de treinta años. Y los cacaos, entre otros, son los siguientes: Jorge Durán, Hipólito Moreno, Jorge Ernesto Salamanca, ninguno con menos de cincuenta.
En la sesión de hoy, de pronto, un gomelo, Acosta, dijo que se rumoraba en los pasillos del Concejo que los debates promovidos por los cacaos siempre tenían la pretensión de cobrar algo. Que él quisiera saber qué cuenta de cobro estarían pasando al realizar del debate sobre la concesión del chance en Bogotá.
Ante semejante afirmación, el cacao Salamanca reaccionó: «Exijo respeto», gritó, dirigiéndose a la bancada gomela. Los «pelaos» gomelos se asustaron ante la gritería de Salamanca y se quedaron calladitos, pero con sonrisa perversa.
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